Entrenamiento · 6 min de lectura
Preparación física para el deporte de la pluma
El bádminton exige potencia explosiva y resistencia. Una guía de calentamiento y acondicionamiento.

Un deporte de arranques
El bádminton de competencia alterna ráfagas explosivas con micro-pausas. Por eso el acondicionamiento combina trabajo de potencia y de resistencia intermitente más que carrera continua.
El tren inferior manda: saltos, sentadillas y desplazamientos laterales construyen la base que sostiene el juego de pies. Sumá trabajo de hombro y muñeca para proteger las articulaciones más exigidas.
Calentar siempre, enfriar también
Nunca entres en cancha en frío. Cinco a diez minutos de movilidad articular, activación de tobillos y desplazamientos suaves reducen muchísimo el riesgo de lesión.
Al terminar, dedicá unos minutos a estirar gemelos, isquiotibiales y hombro. La recuperación es parte del entrenamiento, no un agregado opcional.


